Seres luminosos y Geometría

otros seres

Últimamente me ha dado por las lamparitas y otros seres luminosos. La primera de esta serie es un prototipo de papel reciclado fruto de la impresión masiva del proyecto en el que por entonces trabajábamos.

Inspirada por la maravillosa lámpara (que no “lámpara maravillosa”) de Claire Norcross (las comparaciones son odiosas) me lancé a la tarea de fabricar mi propia versión para una una puerta de entrada con una solitaria bombilla.

Con el fin de aparcar Autocad y cualquier otro instrumento artificial de medida, me propuse utilizar tan solo el “ojo de buen cubero”, mis manitas y lápiz.

He aquí alguna de las fases de la construcción del ser luminoso:

Y por fin el resultado final…

UnDo ReDo

sucesos

UnDo ReDo es una iniciativa genial. En palabras de sus creadores, un espacio de encuentro y reflexión sobre los muebles. Muebles y otros objetos que ahora reinvindican una segunda oportunidad para formar parte de nuestras vidas.

Una de mis favoritas es la silla escuela de tres pies, a la que dedico esta esta tira.

Merece la pena descubrir más en su galería-taller de exposición, venta y reparación en C/Juan Castro Mosquera,nº 17 bajo_15004 A Coruña.

En proceso…

otros seres

He aquí los primeros esbozos de una tira en la que ando entretenida.

y también, una interesante reflexión sobre la ilustración en este diálogo que he topado en mi última lectura:

(…)Se subió a un cajón de botellas de leche, colocado boca abajo, y pasó el índice por el estante superior, deteniéndose al llegar a un lomo color borgoña con borrosas letras doradas. Lo abrió, todavía de pie sobre el cajón, y pasó con cuidado las páginas con dibujos coloreados.

-Aquí está- exclamó, y sin apartar los ojos de la página, se bajó-“El lamento de la zorra”.                                                                                                                                                            

Ben se acercó, apartando sus gafas de la luz.

-Intincado verdad? No es mi estilo, pero para ti es arte. Puedo entender porqué lo admiras.

-Es hermoso, y en cierta medida, triste.

Ben se inclinó hacia adelante.

-¿Triste?

-Lleno de melancolía, nostalgia. No sé explicarlo mejor, hay algo en el rostro de la zorra, una especie de ausencia-. No puedo explicarlo.

Ben le apretó amistosamente el brazo, murmuró algo sobre traerle un sándwich para el almuerzo, y luego se marchó arrastrando los pies hasta su puesto, y más concretamente hasta un cliente que estaba haciendo juegos malabares con las piezas de una lámpara de cristales Waterford.

Cassandra continuó estudiando la ilustración, preguntándose cómo estaba tan segura respecto a la tristeza de la zorra. Ésa era la habilidad del artista, por supuesto, la habilidad de, mediante la colocación precisa de finas líneas negras, evocar con tanta claridad emociones tan complejas…